Difusión

Entrevista a Augusto Grob

"La cooperativa es el sistema más leal, ya que beneficia por igual a todos los socios"

El destacado empresario agrícola de La Unión analizó su período al mando de la empresa más grande de la región de Los Ríos.


Luego de 17 años en su cargo, en abril de este año Augusto Rodolfo Grob Fuchs dejó la presidencia del directorio de la Cooperativa Agrícola y Lechera de La Unión (Colun), la empresa más grande de la región de Los Ríos y que además es situada por encuestas como la de mejor reputación a nivel nacional.

“La verdad de las cosas es que considero que 17 años como presidente de una empresa es mucho tiempo”, señala el destacado empresario agrícola al momento de explicar la decisión de no continuar a la cabeza de la compañía.

Augusto Grob tiene 71 años de edad. Nació el 21 de enero de 1948 en La Unión. Hasta tercer año de humanidades, sus estudios los cursó en el Colegio Alemán Rodolfo Amando Philippi de su ciudad natal.

Posteriormente se trasladó a la región Metropolitana, donde cursó cuarto y quinto de humanidades en la Escuela Militar General Bernardo O’Higgins, y completó el sexto año en el The Grange School.

Una vez egresado de la enseñanza formal, cursó estudios superiores de agronomía, tanto en la Universidad Austral de Chile como en la Universidad de Chile, “pero la verdad es que no los terminé porque me dediqué a trabajar” explica.

A pesar de lo imaginable, su trayectoria laboral no comenzó precisamente ligada al sector de la agricultura. “Mientras todavía estaba en el colegio, empecé a trabajar en una industria en Santiago dedicada a la fabricación de alarmas contra robos, en la cual me mantuve mientras estaba en la universidad, hasta que en 1975 tomé la decisión de venirme a trabajar al sur con mi padre (Teófilo Grob Werner) en el rubro agrícola”, recordó.

Y continuó: “Mi padre fue agricultor e industrial dedicado a la molinería durante toda su vida. A raíz de su nombramiento como gerente general del Molino Grob, fue que me convenció de venir a trabajar con él en la parte agrícola, y me radiqué aquí definitivamente. Fui contratado para administrar los predios agrícolas de mi papá, lo que le quedó después de la expropiación que sufrió masivamente la agricultura en general acá en el sur. En el caso de mi padre sus tierras se redujeron a un 10% de lo que tenía”.

En empresario recuerda sobre dicha labor que “con el correr de los años dentro de mi trabajo como empleado de mi padre, me tocó desarrollar el campo que le quedaba, instalé lecherías, compré más predios y desarrollé su proyecto agrícola al máximo posible en el tiempo que estuve con él”.

¿Cómo parte su vínculo con la empresa Colun?

- Mi padre era cooperado de Colun y, dentro de mi labor, me tocó integrarme rápidamente a la estructura de representación legal de él ante la empresa, entre otros trabajos. Con el paso del tiempo y en la medida que fui comprando más predios para mi padre, también arrendé predios agrícolas acá en la zona para mí y eso me permitió instalarme con una lechería, lo cual a su vez me llevó a asociarme a la Colun como cooperado. Ingresé en 1979.

¿Cómo recuerda a la compañía cuando usted llegó?

- Era una empresa bastante chica aún y estaba especializada fundamentalmente en la absorción de la leche que ordeñaban sus cooperados. La Colun, como hasta el día de hoy lo hace, recogía esa leche directamente en los campos de cada agricultor cooperado y la llevaba a su planta ubicada en avenida Ricardo Siegle. Los productos principales eran el queso, leche en polvo y mantequilla. Con el paso de los años fue creciendo y diversificándose. Por ejemplo, al principio la Colun producía sólo queso chanco y después se amplió a los quesos frescos, queso crema y otras variedades. El yogurt también significó un salto de desarrollo importante para la empresa.

¿Cómo describiría el progreso de la empresa?

- A través de los años los agricultores, que eran productores de leche de Colun, fueron creciendo. Dada la característica de la empresa, la cooperativa, propicia el desarrollo y crecimiento de todos sus socios. De este modo las lecherías de todos los cooperados fueron multiplicando su cantidad de vacas bajo ordeña y además aumentando fuertemente la cantidad de leche que se obtenía por vaca. Este fuerte impulso que la empresa promueve para el desarrollo de sus socios se traduce a través de capacitaciones para que aprovechen mejor los pastos, y eso a su vez provoca una mayor producción de leche.

Todo eso generó un círculo virtuoso, ya que en la medida que crecía las producción de las vacas, aumentaba el abastecimiento de materia prima para la planta, la planta se desarrollaba, creaba nuevos productos y fue instalándose como marca primero en el mercado chileno, donde pasó de abarcan la zona sur central, desde Osorno a Chillán, a llegar a la zona norte y austral.

¿Cuándo ingresa al directorio?

- Colun tiene varios estamentos administrativos dentro del directorio. Uno de los primeros cargos para los que fui electo por los demás socios fue como miembro de la Junta de Vigilancia, que es un organismo de la cooperativa que tiene como misión controlar la producción de la planta en términos generales y el buen uso que se daba a los productos que entregaban los agricultores.

Después entré al directorio de la Colun a participar del Consejo de Administración, y posteriormente fui elegido presidente del directorio, cargo en que permanecí hasta este año, en abril, fecha en que debiera haberme repostulado al cargo, pero que decidí no hacerlo esta vez. Quiéralo o no uno se empieza a acostumbrar a tener un cargo determinado y empieza de alguna manera a repetir las rutinas y los impulsos que da al trabajo. Yo creo que es necesario que haya una rotación en los directivos de las empresas en general, no solamente en Colun y en las cooperativas, sino que también en las sociedades anónimas y otro tipo de empresas de capital.

¿En qué situación estaba la empresa cuando usted asumió la presidencia?

- Actualmente estamos en alrededor de los 500 millones de litros de leche procesados al año y cuando asumí la presidencia debemos haber estado produciendo unos 200 millones de litros de leche al año, por lo cual prácticamente se triplicó la producción láctea de la cooperativa.

¿Cómo calificaría la responsabilidad de dirigir esta empresa?

- Yo llegué a trabajar en una empresa que ya estaba bien formada, que tenía un buen equipo de administración y un buen equipo técnico de ejecución de los productos que estaba fabricando con la leche de los socios de la cooperativa.

Así es que la verdad es que fue relativamente fácil asumir el mando del barco y seguir remando en la dirección que íbamos. Lo que había que hacer, e hicimos junto a todo el equipo administrativo, fue impulsar los proyectos que Colun estaba desarrollando y lograr que la empresa creciera como un referente en el mercado chileno, y también como un referente en el mercado internacional.

En esa línea, ¿qué destacaría de su periodo de gestión?

- Uno de los proyectos a los cuales les dimos mucha importancia fue la exportación a otros países del mundo. Partimos en América del Sur, después a América Central y América del Norte. Después nos empezamos a poner los pantalones un poquito más largos para empezar a abastecer algunos países de Europa, del norte de África, y luego a un sinnúmero de países asiáticos. Estamos presentes en naciones como Japón, China, Marruecos, y Rusia. La verdad es que en general, y bajo el lema de tener una producción limpia y sustentable, creamos productos que han sido de agrado del público consumidor, y dada la calidad que ofrecemos, nos fue relativamente fácil entrar a los mercados internacionales.

¿Cuál diría que es el principal hito de administración?

- No me atrevería a decir que hay algún hito, y logros tampoco puedo identificar uno en especial, porque somos un equipo en que todos trabajamos en una misma dirección. Le dimos un sello de crecimiento a la industria como tal, dedicándonos y enfocándonos en los mercados internacionales, por una razón bastante simple, el mercado chileno ya nos quedaba chico. Teníamos un nivel de producción tal que teníamos que colocar, y la competencia interna en Chile nos impedía dejar el 100% de nuestra producción en el país.

Todo esto es un encadenamiento. Al aumentar las ventas nos hizo, entre comillas, deficitarios de leche para atender esos mercados, por lo cual empezamos a captar más agricultores y hacer más socios, primero en la provincia del Ranco, después nos ampliamos un poco hacia la provincia de Osorno, pero también hacia la provincia de Valdivia llegando a comunas como Máfil. A través nuestros departamentos internos de desarrollo agrícola potenciamos los agricultores que teníamos para que aumenten su producción. Todo esto con tal de satisfacer la demanda.

¿Qué le parece cómo se expandido la Colun en infraestructura en los últimos años?

- Esta expansión se debió a una estrategia no casual, sino que planificada. En la medida que nuestras ventas en el mercado exterior aumentaban, nosotros incrementábamos nuestra producción y teníamos más productos disponibles. Incentivamos la exportación, y de esa manera fuimos creciendo paso a paso.

A mí me gusta mucho destacar, porque de alguna manera grafica la razón de los buenos resultados que tenemos, que siempre estuvimos produciendo y aumentando nuestra capacidad productiva, muy de la mano con nuestra capacidad de venta de productos. Nunca producíamos tanto como para no saber qué hacer con la producción, y nunca vendíamos tanto sin tener qué vender. Nada ha sido una apuesta, todo ha sido planificado, meditado y organizado yen eso quiero destacar que tuvimos una colaboración fundamental de todo el personal ejecutivo, técnico y laboral con que cuenta la empresa en términos generales, en el sentido de tener una buena capacidad de los encargados de ventas, buena capacidad de desarrollo de productos y nuevos productos, de generar mercados nuevos.

¿Cómo evaluaría la entrada en funcionamiento de la Planta Verde Los Tambores?

- La verdad es que es un lujo, y aplico ese término no en el sentido de tener cosas superfluas que no sean útiles ni necesarias, sino que todo lo contrario. Es un lujo porque nos da la posibilidad de desarrollar los productos que necesitamos para adquirir los volúmenes de venta que necesitamos para poder estar presentes en todas partes, para no decepcionar a nuestro público ni en cantidad, ni en calidad, ni en oportunidad del suministro de los productos que estamos poniendo en el mercado.

¿Qué le parecen las encuestas de reputación empresarial que sitúan a Colun en el primer lugar a nivel nacional? (Ver recuadro)

- Eso tiene una causa o razón bastante simple de explicar, y es que tratamos de hacer todo de la mejor manera posible y entregando nuestras máximas capacidades. Nos esforzamos en hacer las cosas bien y por ningún motivo queremos decepcionar a nuestros clientes, a la gente que prefiere nuestros productos.

Tenemos extensos programas de producción y desarrollo de productos, de capacitación de nuestros productores y de nuestros procesadores dentro la fábrica, lo cual avala que lo que estamos haciendo está funcionando.

¿Les sorprende ubicarse en ese lugar número 1?

La verdad es que no nos sorprende, pero sí confirma que vamos en el buen camino, que lo que nosotros pretendemos, que es hacer lo mejor que podemos hacer con la leche que recibimos de nuestros agricultores, y también nos confirma que la política de apoyar a nuestros agricultores para que produzcan en su campo la mejor leche, obedecen a los estándares de producción que nosotros necesitamos para producir buena leche en cuanto a calidad y cantidad. Somos majaderos en buscar eso.

Ahora que dejó la presidencia, ¿cómo cambia su rol en la empresa?

- Ahora soy miembro del Consejo de Administración. En el pasado, mientras era presidente, mi presencia en las oficinas de Colun era prácticamente diaria, en cambio ahora es con mucha menor frecuencia, normalmente dos o tres veces al mes. En general, no cambia en cuanto a la dedicación que le entrego a la empresa. Tampoco cambia el cariño que le tengo a la empresa, ni en cuanto al esfuerzo que le dedico con toda la capacidad que puedo disponer para aportar a que la empresa funcione bien en beneficio de todos los socios, trabajadores y ejecutivos.

¿Qué significa para usted la empresa Colun?

- Sin duda que es parte de mi ser. Le he dedicado hartos años de mi vida a Colun, y además la empresa ha comprado la producción de mi lechería en buenos términos, honestos y rectos, y especialmente que en condiciones iguales a todos los demás. Una de las cosas que caracteriza a las cooperativas en general, y a Colun en especial, es que el trato a todos los socios es equivalente, todos tienen la misma importancia.


Consultado por el rol de la asociatividad en la economía actual, Augusto Grob comentó que “las empresas están presentes en el mercado chileno e internacional en función a las estrategias que siguen sus propietarios. En el caso de Colun, cuando los socios fundaron la empresa decidieron optar por la cooperativa, que es una empresa que está fundada en el criterio o filosofía de ‘un hombre un voto’. En la cooperativa todos debemos aportar la mejor de nuestra capacidad para lograr el bien común, a diferencia de otro tipo de sociedades donde los propietarios tienden con mucha lógica a defender más sus propios intereses dentro del conglomerado. En las cooperativas buscamos el equilibrio para que todos se vean beneficiados en igual forma, tratamos de distribuir el crecimiento a todos. El cooperativismo lo concibo como el sistema más leal para todos los socios, y leal porque beneficia o castiga, si corresponde en algún momento, a todos por igual. Lo que busca una empresa es producir utilidades para los propietarios, y como los propietarios son todos, las utilidades se reparten. En una empresa en que hay un dueño, ese socio se va a llevar todo, y a mí eso no me parece los más justo. Las críticas son infundadas, no las entiendo, y me resbalan”.

La empresa con mejor reputación en Chile

La Cooperativa Agrícola y Lechera de La Unión (Colun) está catalogada como la empresa con mejor reputación corporativa en Chile según Informe RepTrak 2019, dado a conocer en mayo recién pasado, y que es elaborado por el Reputation Institute. La empresa local alcanzó una puntuación de 85,6 sobre un máximo de 100, con lo cual además superó la puntuación de 2018 (en que también se ubicó en primer lugar) que fue de 81,3. El informe mide una serie de atributos orientados a la relación de cada compañía con los consumidores como por ejemplo, la impresión, estima, confianza y admiración.

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