Difusión

De víctimas a protagonistas

La autocrítica nos llevó a reformular nuestra gestión, definir ejes estratégicos de trabajo (valorización de los lácteos y promoción del consumo, apoyo a la competitividad de los productores, monitoreo del mercado e integración político-gremial) y rearticular nuestra vinculación con actores sectoriales relevantes.


Pro Bruno Rubilar Gómez, presidente Aproval Leche AG

La estrategia del reclamo y la victimización, pero la ausencia de propuestas, ha sido una crítica habitual a la gestión gremial de los productores de leche, ya sea de parte del sector público como de los actores privados.

Como APROVAL analizamos este fenómeno y concluimos que efectivamente se trataba de una estrategia que tal vez resultó en el pasado, pero con discretos avances en el presente y poco sustentable para el futuro.

Esta autocrítica nos llevó a reformular nuestra gestión, definir ejes estratégicos de trabajo (valorización de los lácteos y promoción del consumo, apoyo a la competitividad de los productores, monitoreo del mercado e integración político-gremial) y rearticular nuestra vinculación con actores sectoriales relevantes.

Este giro implicó dejar atrás la obsesión por ver fantasmas en todas partes, creer que la industria láctea es un enemigo de los productores y que el Estado volverá a intervenir y regular las actividades productivas.

Asumimos el desafío de reconocer dónde podemos influir y dónde no, a racionalizar las expectativas de nuestros asociados y convencerlos de que los esfuerzos y recursos debemos focalizarlos donde podemos generar impacto real y eso ocurre “trancas adentro”.

Por eso estamos apoyando a los productores para realizar un adecuado uso de los recursos forrajeros y recientemente presentamos antecedentes concretos que validan la necesidad de ir avanzando en la incorporación del riego en los sistemas lecheros de nuestra zona que cumplan con ciertas condiciones previas.

Cuando hemos puesto sobre la mesa estas propuestas, siempre hemos encontrado el apoyo de nuestras autoridades, por lo que nos sentimos con la responsabilidad de retribuir esta confianza con datos y antecedentes que avalen lo que en paralelo vamos planteando como requerimiento al sector público.

El mismo criterio hemos tenido para enfrentar el escenario impuesto a partir de la Fiebre Q, acompañando nuestra crítica con antecedentes y propuestas para “aterrizar” un escenario de alerta sanitaria que poco ha contribuido a abordar el fondo del problema.

La historia dirá si el camino escogido fue el correcto, pero con satisfacción vemos que nuestra agenda comienza a alinearse con otros gremios relevantes como SAGO-Osorno, con quienes hemos consensuado una mirada en el ámbito lácteo y estamos sumando esfuerzos para trabajar coordinadamente en el Consorcio Lechero, representando responsablemente a la producción primaria en la conversación con los demás actores de la cadena.

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