Difusión

Cambio de mirada

Con un 80% menos de productores- tenemos un 65% más de leche.


Por Jaime Heinrich Commentz Director de Aproval Leche A. G.

Estudios internacionales que analizan el comportamiento del sector lácteo, dan cuenta que cada temporada la producción primaria registra una tasa de salida de productores del negocio en torno al 4%. Ha ocurrido en Europa, Estados Unidos, Oceanía, Argentina, Uruguay y también en Chile. Nuestro país reportaba hace veinte años 22 mil productores de leche y hoy las estimaciones (no hay un dato oficial) hablan de unos 4 mil.

Sin embargo, esos mismos estudios hablan de un incremento significativo en la escala de las empresas que van quedando, presionadas por márgenes bajos de rentabilidad y que obligan a aumentar en eficiencia y volúmenes de producción. En esa dirección apuntan nuestros proyectos sobre riego y uso eficiente de recursos forrajeros actualmente en ejecución.

Chile pareciera avalar esta tesis, ya que hace dos décadas la producción de leche bordeaba los mil 500 millones de litros y hoy – con un 80% menos de productores- tenemos un 65% más de leche.

Como gremio que representamos a productores, obviamente que la salida de colegas del negocio no es algo que nos alegre, por el contrario. Sin embargo, la realidad nos obliga a poner atención en las causas que hay detrás de este fenómeno, a fin de orientar nuestra gestión hacia aspectos donde podamos influir razonablemente y al menos disminuir ese indicador promedio internacional de cierre de lecherías.

Y aquí viene lo importante: detrás del cierre de una lechería hay causas como las condiciones de mercado y fenómenos climáticos extremos, pero la razón de mayor incidencia es – por lejos – la falta de recambio generacional en las empresas, que por lo general tienen un perfil familiar, aquí y en la mayor parte del mundo.

De ahí que como Aproval hace años que venimos haciendo esfuerzos por estimular la participación de los hijos de nuestros asociados en las actividades de sus empresas familiares y también en el trabajo gremial.

Sin pretender evadir los problemas de nuestra actividad – que no son pocos y también trabajamos para intentar resolverlos- nos hemos desmarcado de la mirada tradicional de las organizaciones gremiales que permanentemente ponen el foco en proyectar un sector lleno de dificultades y que prácticamente se cae a pedazos. Si la evidencia y los datos dicen que la razón fundamental para el cierre de una lechería tiene que ver con la falta de proyección familiar de nuestras empresas, poco y nada aportamos a revertir esa tendencia lamentándonos permanentemente ante nuestros hijos sobre lo malo que es el negocio.


Más Información